La divinidad personal e impersonal

 TAGS:

Desde que el ser humano está sobre esta tierra, la percepción de la existencia divina comienza a manifestarse de manera inevitable.

La razón de esta necesidad la han explicado y sustentado de las más diversas maneras los estudiosos  de este aspecto subjetivo humano (llámense teólogos, filósofos, o metafísicos). No obstante, todos coinciden en un criterio: aquel que sostiene que el ser humano, además de ser un organismo biológico, es también un sujeto espiritual.

De este modo, en la medida en que el ser humano manifiesta su espiritualidad, todo lo concerniente a este aspecto es de naturaleza abstracta. Tal es el caso de la divinidad.

Pero dicho así parecería muy simple. El hecho es que lo divino como concepto es más complejo, porque siendo una noción abstracta implica la idea de algo no concreto desde el punto de vista objetivo.  De ahí que desde que el ser humano concibe el concepto de lo divino, la expresión de dicha noción se concreta en multitud de formas muy diversas y en muchos casos incluso contradictorias.  Por consiguiente, es preciso sustentar esta diversidad con el mito.

Sin embargo, la espiritualidad no es a priori el motivo principal por lo que surge la percepción de lo divino, sino un aspecto más bien psicológico; es decir, el temor y la ignorancia de lo incomprensible hacen suponer de primera instancia la existencia de un dios, la presencia de un ser no humano, pero con cualidades súper humanas,  que es la causa de lo incomprensible, para lo que de inicio no hay respuestas.

Pero en los albores de la humanidad son tantas las cosas incomprensibles como los dioses que las promueven, y conforme la humanidad evoluciona, los dioses son más refinados y más complejos.  Desde el tótem primitivo, pasando por los antiguos dioses personalizados, incluyendo el monoteísmo con el dios judío, y el dios padre cristiano, encontramos por otro lado en el Oriente, a través de la India, Tíbet y China, un concepto de la divinidad no personalizada. En la India la idea de lo divino se modifica a partir del hinduismo con dioses personalizados como Rama, Krishna, Vishnú, Shiva, para proponer la noción no personalizada de la divinidad con el budismo, ya que esta doctrina no tiene como propósito lo divino sino el desarrollo espiritual en un alto grado, con el propósito de comprender lo que de otra manera se atribuiría a la divinidad dogmáticamente. Este alto grado es alcanzado con la iluminación que no es otra cosa sino la comprensión total, por medio de técnicas muy avanzadas de meditación, de lo incomprensible para el ser humano común. Esta comprensión o iluminación del todo implica la unión finalmente con el concepto no personalizado de la divinidad, una divinidad inconmensurable, indefinible e incomprensible desde el punto de vista humano, un algo que existe como el aire que llena todo pero no se ve, como la luz, como el abismo en el espacio exterior, como la energía que da movimiento a cada átomo en el Universo.

Y de la India budista pasamos por el Tíbet con el lamaísmo que es como una conjunción de budismo y doctrinas ocultas ancestrales, aspecto que detallaremos más adelante en otro apartado. Y finalmente, China, con un concepto único de lo divino, si así podría llamársele desde el punto de vista taoísta. En China el taoísmo propone que existe en el Universo y fuera de éste, un Principio que es origen de todas las cosas, y para poder identificarlo y saber de qué se habla se le llama Tao, que traducido quiere decir “Camino”.  Pero el taoísmo insiste en que a este Principio no hay manera de darle un nombre porque escaparía a toda concepción humana.  El libro Tao Te King, algo así como la “Biblia” china, atribuido a Lao Tsé, afirma: “Si le pongo un nombre ya no es Tao”.  Pero necesito saber de qué estoy hablando y entonces digo: Tao(Camino, Sendero, Senda).

 TAGS:

Como se puede observar, aquí están dos grandes concepciones de la divinidad: el concepto genérico de la divinidad occidental expresada en el dios o dioses personales, y el concepto impersonal de la divinidad oriental.  Ambas concepciones, de una u otra manera, unidas por un hecho común: el principio y fin de todo lo creado; elemento que por sí mismo revela esta incógnita, que desde que el ser humano existe, entraña su principal preocupación, tanto espiritual como material.

Acerca de Técnica actoral y psicología
Director teatral y maestro de técnicas actorales. Estudiante de psicología. Amante del arte dramático, la música y el ajedrez.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: